“Cómo ser guionista y no acabar en el fondo de una piscina”

Pablo Bartolomé, antiguo alumno del Máster de Guión de la UPSA, guionista en ‘Cuéntame’

2 octubre 2016 | Alumnos y ex alumnos

Siempre es motivo de orgullo para los organizadores del Máster de Guión de la UPSA saber que los egresados poco a poco van abriéndose camino en el nada sencillo panorama de la ficción nacional.

Pero más gratificante resulta, si cabe, que además logren entrar en proyectos con trayectoria y recorrido como la serie de Televisión Española Cuéntame cómo pasó. Hablamos con Pablo, exalumno de la IX Edición, que ha conseguido lo que para muchos supone un sueño.

— ¿Cómo ha sido tu trayectoria desde que dejaste el Máster?

— Dejar el Máster es toda una odisea. Salir de esa «zona de confort» es un tanto intrincado, porque hay que empezar a escribir motu proprio, sin nadie que te ponga fechas u objetivos y, aunque pueda parecer que no, es complicado. Hay que tener mucha fuerza de voluntad. Sobre todo porque el proceso de creación de un guión es muy largo de concluir y muchas veces es muy difícil obtener resultados. Yo no quería perder el ritmo de trabajo del Máster, así que me dediqué a buscar proyectos en los que incluirme; en los que pudiera obtener resultados pronto (para bien o para mal). Así que me presenté a todo lo que pude: concursos, premios, desarrollos, etc. Aunque reconozco que en todos fracasé, no lo considero una pérdida de tiempo: lo que está claro es que no hay que parar de escribir.

Hay algo que es muy bueno para esto, que es generarte una propia red de trabajo. Yo he tenido mucha suerte, la verdad. En mi año hubo muy buen nivel y yo me he aprovechado de ello. Coincidí con algunos alumnos como Miguel García, Sergio Granda, Vicente Bendicho, Alberto Pérez o Hector Beltrán, que tienen un enorme talento. Cuando terminé el master me pegué todo lo que pude a ellos e hicimos piña. Y esto es genial, porque nos motivamos para seguir trabajando y nos «exigimos» los unos a los otros. Intentamos apoyarnos mucho: nos pasamos los guiones de nuestros proyectos; escribimos guiones juntos y nos pasamos curros o pruebas cuando las hay.

— ¿En qué consiste tu trabajo dentro del equipo de la serie?

— Desde un principio, aunque sí es cierto, como es lógico, que en el inicio estaba a prueba, me incorporé al equipo como uno más. Se trabajan las escaletas en equipo y luego se reparten los capítulos. Yo he trabajado siempre con otro guionista, lo que me ha facilitado mucho el trabajo al ser nuevo.

— Has entrado en una serie veterana dentro del panorama nacional. ¿Mucha presión? ¿Cómo es el ambiente de trabajo?

— El clima laboral es perfecto, de verdad. Hay muy buen ambiente entre el equipo. Los dos coordinadores, tanto Joaquim Oristrell como Ignacio del Moral, generan muy buena sintonía entre compañeros. Incluso cuando los condicionantes externos no han sido los mejores, siempre ha habido un clima positivo en el equipo. Por otro lado, tengo la sensación de que se siente mucha confianza en los guiones por parte de producción y eso tiene un valor incalculable, porque funciona de manera exponencial: sentirse valorado en las aportaciones iniciales deja la puerta abierta a seguir siendo creativo, a escribir más, a no sentir que si algo cae es por falta de talento, sino simplemente porque no cuadra. Trabajar así es un lujo, la verdad.

— ¿Te ha sido muy difícil adaptarte al sistema de trabajo?

Cuéntame es una serie muy complicada de escribir. Hay que tener muchos factores en cuenta: muchos personajes, muchas tramas que tener presente, y el tono, que es muy característico y concreto. Es una serie muy peculiar, única. Aparte, por el carácter histórico de la serie, hay un empeño especial en tocar ciertos temas de los que no se hablan en otras ficciones televisivas (ETA, GAL…) Pero desde un principio me han ayudado muchísimo para poder encajar.

— De los procesos que has vivido (guion, diálogo, escaleta…) ¿en cuál te has sentido más cómodo?

— Personalmente me gusta mucho toda la parte previa de la escritura. En ese punto, todo es posible. Puede ocurrir lo que sea. Además, es un proceso de creación en el que se habla más que se escribe y eso me encanta. Justo después hay una parte que se supone más tediosa, pero que yo la disfruto por igual, que es el momento de escaleta, de ordenar el puzzle. Que todo aquello que has pensado, encaje en el guión.

En esta serie en concreto, se escaleta en equipo y todo el mundo habla, opina, se hacen chistes, se dicen locuras, también tonterías, es muy divertido. De repente alguien dice algo y se enciende una bombilla.  Posterior a esto, empieza el proceso de «guión». Esta parte quizá es la más dura. Más farragosa. Porque es cuando tienes que encontrar ese punto o esa clave para que una trama o una escena te funcione. Una vez has dado con eso. Vuelve a ser muy divertido escribir. Y en Cuéntame es mejor aún, porque los personajes tienen tanta personalidad, están tan presentes a la hora de escribir, que dialogarles es muy divertido. Casi puedes verles y oírles mientras escribes.

— ¿En qué notas que te han servido los conocimientos adquiridos durante el Máster?

— Me han ayudado en todo, no puedes defenderte en un equipo de trabajo sin formación. Pero lo mejor del Máster es, sin duda, que nos hayan enseñado a trabajar en equipo. Un guión siempre va a ser un trabajo creativo en equipo. Cuanto antes se aprenda, mejor.

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